Frases y Reflexiones

"Te amo tanto y es tan fuerte lo que siento por ti , que si bien en ocasiones siento el impulso de odiarte, no sólo me detengo sino que me alegro de que existas y vivas junto a mi, a pesar de que seas tan insoportable como yo" Walter Riso



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martes, 8 de marzo de 2016

A veces nos veo tan apegado@s a las opiniones propias o afectad@s por las ajenas, que me parece que no somos conscientes de que sólo son opiniones (bien sean tuyas o de los demás) y considero que no deberían tener tanto poder por razones como estas:
1.- Las opiniones pueden cambiar y en ocasiones muy fácilmente al cambiar de perspectiva
2.- Hay muchas opiniones que no tienen ningún tipo de base o fundamento
3.- No serían nuevas las opiniones basadas en informaciones falsa
4.- Hay opiniones pueden cambiar según el estado emocional
5.- Pueden existir tantas opiniones como personas existan opinando acerca de "algo" y todas tener algo de razón
6.- Las opiniones emitidas sobre temas cambiantes pueden terminar siendo no válidas

Y si continúo la reflexión...

martes, 16 de junio de 2015

¡La vida es como una tutora en una escuela de repitientes!



¡La vida es como una tutora en una escuela de repitientes! Encargada de alumnos poco aplicados, con problemas de conducta y siempre con materias pendientes. Ella aunque es espléndida, dedicada y hermosa es una maestra rigurosa, estricta y bastante difícil de comprender.
Nos demuestra que nos puede enseñar la misma lección durante el tiempo que haga falta, pero ¿por qué me da la impresión de que nos enseña en un idioma que ninguno podemos entender?. ¿Qué pasa, abnegada profesora?, ¿por qué no cogemos tus mensajes?, ¿por qué si reviso la historia de la humanidad me da la impresión de que sólo ha cambiado la moda, de que no avanzamos nada?, ¿por qué no se ven grandes progresos en nuestra evolución interior?.
Y es verdad que ya no somos arrojados a leones, no se nos hace jirones a latigazos o se nos vende como mano de obra eslava; ahora vivimos en casas, tenemos aviones, trenes, coches y ¡desde el teléfono accedemos a LA INTERNET!. Pero miro más y me da asco la similitud del adorado escarnio público con el hecho de arrojar a los leones y eso de  que los dirigentes sean "cerdos demasiado gordos" cebados por el trabajo desgraciado y los miserables sacrificios, que a costa de su libertad, realizan aquello a quienes representan, se me parece demasiado a la esclavitud.
No sólo veo atraso en los demás, me asquea cuando con mi actitud hiero y no rompo la piel pero marco el alma.
Nos veo como una gran batalla campal entre clanes primitivos.
Me preocupa ver como crece la información en el exterior y las almas que la manejamos no crecemos en la misma proporción hacia el interior, ese completo desconocimiento que da la impresión que tenemos la mayoría acerca de todo y la seguridad con que algunos venden sus fantasías...
Y es, quizás que la vida nos trata como personas que no somos, pero es que este descomunal manicomio despierta una profunda confusión que llena de sentimientos encontrados: por un lado se ve la locura, la irracionalidad, la falta de alma, el vacío, el descontrol destructivo y por otro se siente la conexión en un lazo sutil y silente con un anhelo común por expresar una naturaleza idílica que palpita con fuerza en el interior; una naturaleza que corre con verdadero amor a rescatar a quien está en peligro, que quiere consolar desinteresadamente  a quien sufre, que se conmueve ante la naturaleza del universo y puede contemplarlo en sus detalles sintiéndolo en lo  más profundo del corazón.
Y es por eso que hoy escribo tratando, como responsable directa de la parte que me toca, de que invoquemos al equilibrio entre lo que hace y lo que siente la humanidad, buscando crear ese momento mágico en el que, TOD@S a la vez, tomemos la misma decisión y en una fracción de segundo convirtamos al mundo en ese lugar que soñamos - con voluntad y en un trabajo constante y disciplinado, dejando de esperar cosas de la vida y trabajando con ella para lograrlas.

Jennifer Puche

jueves, 30 de agosto de 2012

Me confunde tanto la idea del amor... Sueño con poder conseguir, alcanzar, descubrir, tocar, crear... el AMOR, sobre todo ese que se da entre las parejas; mi alma anhela una complicidad que realmente no ha atestigüado, una unión profunda y limpia que no conoce, un auto conocimiento y aceptación tanto de si misma como de algún amado sin precedentes; ¿cómo es posible que añore con tanto dolor algo que no he vivido? - es como si dijera me muero por comer un "Straggle de duftig" y lo deseara con un profundo desconsuelo... es imposible no sé que es y me puedo imaginar cosas ricas que conozco pero mientras no haga algo con forma en esta dimensión eso no existirá.
Es ahí donde me hago la gran pregunta, ¿será que las ideas que tengo del amor me han hecho idealizarlo y desearlo de tal forma que han bloqueado así toda posibilidad de vivir satisfactoriamente la realidad?, lo sorprendente es que estas ideas son bastante parecidas a las de otras personas - diría que lo ideal es ponernos a crear la receta del "Straggle de duftig" pero creo que el ingrediente principal del amor en pareja es como muy complicado de conseguir, sobre todo porque tiene que estar en los dos a la vez - esa otra persona que cuando te mire a los ojos disfrute de su forma y color, de la manera de mirar, del gozo de sentir tu presencia y el deseo de alcanzarte en lo más profundo de ti, esa persona que disfruta sólo con la idea de saber que existes y le resulta una experiencia íntima sentir tu olor, sólo porque sabe que viene de ti y te está llevando dentro si, esa pesona que toca tu piel y no sólo te quiere hacer temblar llenando tus sentidos del placer del tacto "con sentido" te quiere hacer sentir que sabe que hay algo más allá de tu piel que él quiere amar, acariciar, besar desde lo más profundo de su sutileza humana, ese que te muestra interés por compartir experiencias como seres con mente, cuerpo y alma y sin saber muy bien por qué se quiere embarcarca sólo contigo en la experiencia de descubrirse, descubrirte y juntos descubrir los misterios del Universo, para luego convertirse en libres creadores de su existencia valiéndose del inescrutable poder del AMOR; un amor que comenzaría a trascender esa íntima creación y se fundiría con todo lo que existe y lo que no, siendo parte del TODO y de LA NADA...
Jennifer Puche

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Palabras...

Anoche me estaban dando vueltas en la cabeza varias palabras: felicidad, responsabilidad y acción.
Y es que me parece que no nos damos cuenta de que la felicidad se da cuando tomamos una serie de acciones conscientes que nos conducen a ella.
Hace varios años que tengo la idea que un mundo mejor se hace con la oportunidad que tenemos cada instante que existimos y no esperando a que llegue no sé qué a implantarlo y nos lo dejen listo para disfrutar!!!
Muchas veces nos observo y nos comportamos como si prácticamente nada fuera cosa nuestra, todo está en las manos de otro, pero de quién? No nos estamos involucrando con nuestra existencia y no entiendo muy bien, por qué si nosotros SOMOS tenemos que esperar a que SEAN otros los que tomen acción; claro está que es más fácil y más cómodo criticar, como solemos hacerlo, refiriéndonos a la GENTE, esa cosa que no tiene nada que ver con nosotros y es que no somos TODOS la gente?.
Pues me parece que deberíamos ser más responsables y hacernos cargo de trabajar por lo que en nuestro fuero interno sentimos que tenemos que trabajar y si no he observado mal hay un muy viejo deseo común de alcanzar la promesa de tener un “Mundo Mejor”. Me imagino que en algún lugar de nosotros mismos está esa llama tratando de arder.
Lo mejor de todo es que las pequeñas acciones son las que conforman los grandes hechos y con esto quiero decir que se trata sólo de hacer nuestra parte. Sí, de ser ese SER maravilloso que soñamos que puebla la tierra del futuro en cada instante de nuestra vida: cuando vamos por la autopista y alguien quiere incorporarse, cuando tratamos con nuestros empleados – jefes – compañeros – clientes – proveedores – competencia – etc, cuando vamos al supermercado, cuando hablamos de otros, cuando pensamos las cosas, con las intensiones que tenemos, con nuestros deseos, nuestras emociones…
Es una cosa sencilla, que no necesita de gurús ni guías y tenemos incontables oportunidades cada día para tratar de hacerlo como sentimos que nos gustaría que fuera.
Se trata de aflorar en cada instante de nuestra existencia y ser parte responsable y consciente de todo esto que nos fue otorgado; llenando así la tierra de la luz de nuestro hermoso sueño común, pero aquí y ya, sin la vagancia de esperar por políticos, maestros, gurús, generaciones futuras, etc (porque ellos estarán hechos de lo mismo que estamos hechos nosotros)!!!

viernes, 24 de septiembre de 2010

¿De qué cosas disfrutamos? y ¿cómo disfrutamos de ellas?

¿Cómo podemos decir que nos gusta algo o alguien si sólo tenemos la idea y no la experiencia profunda de ello?.

¿La comunicación es una herramienta que nos sirve para decir lo que queremos y para comprobar que ha llegado el mensaje correctamente?.

Creo que la respuesta a estas preguntas va de lo verdaderamente presente que este en nuestros procesos de percepción y comunicación la orientación al encuentro. Como en todo proceso hay una entrada para la percepción (un estímulo) un trabajo que se hace sobre esta entrada (orientado al encuentro) y una salida (respuesta) y esta respuesta a su vez será una entrada para el proceso de comunicación donde se hará un trabajo sobre ella (con orientación al encuentro) y el resultado sera una salida (un mensaje: que puede ser verbal o no).

Y ¿qué es orientarse al encuentro?, pues a mi me gusta mucho como enfocan el encuentro Silvia Salinas y Jorge Bucay en el libro Amarse con los ojos abiertos: "Yo contigo, Tú conmigo, Yo conmigo, Tú contigo, Nosotros con el mundo".

Entonces si percibo algo o a alguien tratando de conocerme y conocerle e interactúo con ese algo o alguien con la misma intención, estaremos ambos en el mundo presentes a través de la respuesta, que a su vez inicia otro proceso.

Una cosa que es importante, es saber si percibimos, procesamos, respondemos, etc  desde el amor y si los resultados son adecuados a la forma en la que queremos estar presentes en el mundo. Podemos hacerlo desde el miedo, los convencionalismos, nuestros complejos, nuestra crianza, etc pero no está mal elegir concientemente desde donde observo, proceso y respondo - vivo.

Yo les invito a reconocerse y reconocer todo lo que les rodea, a veces creemos que ya sabemos cómo son las cosas y no nos percatamos de que todo está en constante movimiento; nos quedamos apegados a ideas que quizá no sean ciertas y por último disfrutemos de los detalles, muchas veces los despreciamos, y es que estamos esperando el qué tan grande que no permite pararnos a disfrutar de los detalles? y nos decimos que no tenemos tiempo para conectar con los detalles, tenemos mucha prisa, tenemos que hacer el qué?.

Quizá si nos tomamos nuestro tiempo y lo empleamos en procesos de vida orientados al encuentro, vemos los detalles con ganas de verlos realmente y disfrutarlos como son, nos demos cuenta de que algunas cosas son diferentes de lo que pensabamos y eso nos haga más felices.

domingo, 12 de septiembre de 2010

¿Cuándo y cómo nos volvimos adultos?

¿Cuándo y cómo nos volvimos adultos?


En estos días me preguntaba: ¿en qué momento de la vida dejamos de ser niños?, ¿cuándo se acaba esa maravillosa actitud de haberte caído jugando, llorar un poco porque dolió y luego salir corriendo a jugar de nuevo con la misma alegría y entrega que antes de caernos?...


Nos volvemos adultos y ya no nos da taquicardia cuando vemos una explanada cubierta de césped, ya no sentimos esa alegría que nos impulsaba a correr por el mero hecho de que lo sentíamos, esas ganas tan llenas de vida y de nosotros mismos que nos hacían correr por horas, sudar, reír, compartir puramente con la naturaleza y cualquier ser que estuviera cerca.

¿Cuándo dejamos de jugar con los amiguitos?, ¿cuándo desconectamos?...

Y es que creo que hemos malinterpretado esto de crecer, de madurar, de hacernos adultos. Mi hermanito menor le dijo algo a mi madre que pienso que encierra gran parte de lo que nos puede llevar a entendernos; le dijo “mamá, la inteligencia no es leer y aprenderse lo que otros han inventado, la inteligencia es crear algo nuestro / propio para que los otros se lo aprendan”.

Me parece que si comenzamos a ver en nuestra inteligencia más profunda lograremos reconectar, busquemos aquello que nos hace sentir como niños y conectemos a través de eso con nuestra propia inteligencia, esa que no se mide con un test o que va de ver cuanto puedes recordar de las cosas que han inventado los demás. Creo que al conectar con esto se abrirá como un grifo de sabiduría que nos ayudará a crecer de una manera más apropiada, que nos permitirá ser verdaderos adultos, o como me dijo una vez un queridísimo amigo, niños conscientes.